Los autónomos hoy en día se enfrentan a un mercado muy competitivo. La viabilidad y el éxito del negocio dependerán de muchos factores, como las posibilidades financieras, comerciales y tecnológicas.

Se ha caricaturizado en muchas ocasiones la figura del autónomo: hablando con dos teléfonos al mismo tiempo, intentando en ese mismo momento responder un email, mientras toma importantes decisiones ejecutando varias tareas a la vez. Esta imagen no es del todo falsa: el autónomo en primer lugar tiene que vender, además de atender y solucionar tareas comerciales en cualquier lugar. Es importante para el autónomo tener realizado un plan de marketing, con una estrategia clara y unas acciones que la apoyen. Un plan de Marketing básicamente contiene los siguientes puntos:

  • Segmentación de mercado y elección de nicho de mercado en el cual basar mi posición y diferenciación.
  • Disponer de un producto o servicio adecuado a ese mercado.
  • Establecer una política de precios, desglosando el coste, analizando la competencia y canales de acceso a ese mercado.
  • Comunicar mi producto y servicio de forma eficaz, utilizando los medios disponibles.
  • La venta es el pilar básico del autónomo y en función de la maduración del negocio existen dos líneas a seguir: la captación de clientes nuevos o el mantenimiento de los mismos.

La primera se consigue generando oportunidades y la segunda asegurando la satisfacción del cliente. Cuando se genera una oportunidad de venta es el momento de desplegar las habilidades comerciales, pero requiere por parte del autónomo disponibilidad total de la información y gestión de su negocio para no malograr la posible venta. El software SaaS como herramienta tecnológica optimiza el tiempo de respuesta frente al cliente, ya sea con el envío de una plantilla de email, gestión de la oportunidad y envío de la posible respuesta al cliente, lectura de FAQ, etc. desde un CRM online para la gestión de una factura de venta o compra en un software SaaS de facturación.

Por otro lado, el conocimiento de las necesidades y de los KPI de satisfacción de los clientes nos permitirá reconocer nuevas oportunidades de negocio. La realización de encuestas online de testeo de productos o la satisfacción del cliente conociendo los resultados en tiempo real nos ayudarán en la toma de decisiones.

El autónomo y la tecnología se entienden bien: ambos son flexibles, se adaptan a las necesidades reales. El SaaS ofrece la disponibilidad en cualquier lugar que uno necesite. Al ser online crece con el autónomo, quien decide qué necesita y cuándo. La tecnología minimiza los gastos de infraestructura y de actualización, pudiendo el autónomo dedicar esos recursos a vender.